Hola a todos,
Quiero escribir este artículo para compartir mi última experiencia de instalación de linux en un portátil. En cierto modo es también un "aviso para navegantes", sobre cómo a veces podemos encontrarnos con que la "obsolescencia programada" (fin de la vida útil de diversas cosas por decisión expresa de su fabricante) también puede llegar al mundo de GNU/Linux. No a todas las distribuciones, claro está; si una ventaja importante seguimos y creo que seguiremos teniendo mucho tiempo es que no es fácil que nos quedemos sin opciones a la hora de instalar, dado el amplio abanico de posibilidades con el que contamos, en un mundo en el que la diversidad es, para muchos, incluso excesiva.
Llegó a mis manos un portátil que había estado funcionando con Ubuntu 11.10 y Gnome-Shell, en principio sin problemas. Al haber finalizado el soporte ya para dicha versión, decidimos instalar (desde cero; siempre lo aconsejo si es posible) la versión 12.4.2 que, como bien sabéis, es la versión LTS, lo que le proporcionaría al usuario un tiempo de mantenimiento y soporte hasta mayo de 2017.
El equipo es un HP con procesador Core 2 duo a 2.00 GHz, 4 GB de RAM y 40 GB de disco duro. La tarjeta gráfica, una Ati M64-S. Como podéis comprobar, no se trata de un equipo modernísimo, pero tampoco podríamos decir que se trate de ninguna patata tecnológica.
Al tratar de arrancar desde el CD, salía justo una primera imagen del CD, pero rápidamente quedaba todo en una inquietante pantalla negra con un cursor parpadeante. Al constatar que dicho CD sí que funcionaba en otros equipos, entendí que había problemas entre este equipo y dicha distribución Ubuntu; más aún cuando probé a arrancarlo con CDs de otras distribuciones (Xubuntu 12.04, Debian 7 y Kubuntu 12.04) sin ningún problema. Tampoco arrancaba, por ejemplo, con Fedora.
Forcé la instalación de Ubuntu 12.04 desde el CD Alternate. Conseguir esto me daba una pista importante: había un problema gráfico. Efectívamente, el sistema, una vez instalado, no arrancaba; aunque sí lo hacía en "modo recuperación", con una calidad gráfica muy pobre. Hice la prueba de instalar los drivers fglrx de ATI. El sistema ya arrancaba en modo normal, pero igualmente con una calidad gráfica ínfima (sólo arrancaba Gnome Fallback y Unity 2d)
Leí entonces que muchas tarjetas gráficas (entre ellas, seguramente la misma que tenía este equipo) habían dejado de estar soportadas por los actuales drivers, quedando por tanto obsoletas; ésta era la razón por la que el funcionamiento con los drivers fglrx era mínimo. No parecía haber solución, si tampoco los drivers libres que vienen por defecto eran capaces de hacerla funcionar. No, al menos, con Ubuntu y Gnome-Shell, como el dueño del equipo quería.
En ese momento pensé qué diferencias importantes podía haber entre el CD de Ubuntu y de Xubuntu para que ésta última hubiese arrancado sin mayores problemas. Recordé entonces que, si bien en Ubuntu habían pasado del kernel 3.2 con el que se publicó la 12.04 en un primer momento, al 3.5, Xubuntu seguía ofreciendo en su instalación el kernel 3.2. Eso me llevó a pensar que tal vez si instalaba y arrancaba con el kernel 3.2, podría solucionar el problema. Dicho y hecho.
Primero quité los drivers fglrx (desinstalé todos los paquetes relativos a fglrx), y arranqué en modo recuperación. Ahí instalé el kernel 3.2 pae (hay que recordar que el equipo tiene 4 GB de RAM), y arranqué con él sin problemas; y por fin, con una calidad gráfica muy razonable. Acto seguido, para que el cliente no tuviese que buscar "su kernel" en la lista cada vez que arrancaba, y dado que los 3.5 no eran útiles para este equipo, decidí desinstalarlos, junto con sus "headers" o cabeceras correspondientes. Eso sí, lo hice uno por uno, paquete a paquete, para evitar que desinstalase demasiadas dependencias. Lo hice desde la consola, con la orden "aptitude purge" seguida del nombre de los paquetes correspondientes a los kernel 3.5 (linux-image-3.5...) que tenía instalados.
El problema había quedado solucionado. Sin embargo, me queda la impresión de que la "obsolescencia programada" va llegando a equipos cuyo potencial no lo merece, todavía, a día de hoy. ¿Optimización de recursos de mantenimiento? ¿Simple interés comercial? ¿Habrá que irse pasando a entornos gráficos más básicos conforme pasa el tiempo, si queremos seguir utilizando las mismas máquinas? ¿O tal vez sólo haya que cambiar de distribución? El tiempo lo dirá. El debate siempre estará encima de la mesa.
Bienvenidos
Este blog pretende ser una herramienta más, de las múltiples que pueden encontrarse en la red, para acercar el mundo del Software libre en general y de GNU/Linux en particular a todos aquellos que se sienten atraídos por el tema, tanto a nivel básico doméstico como a nivel profesional. De una manera general, a todos aquellos que lleguen por la red. Y de una manera más particular, a todos aquellos residentes en el área de Vitoria y alrededores; de forma que podamos tener un punto de referencia y contacto.
Estaremos encantados de recibir vuestras aportaciones, sugerencias, comentarios, etc. Un saludo.
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domingo, 7 de julio de 2013
domingo, 11 de septiembre de 2011
A vueltas con Gnome 3...
Recientemente hemos hablado de Fedora, y su apuesta por lo novedoso. Y una de sus apuestas fuertes recientes es la incorporación del nuevo entorno gráfico Gnome 3. Tal y como hablamos en su día respecto a los entornos de escritorio, Gnome 3 supone un cambio total y absoluto respecto a su predecesor, Gnome 2. Tal y como comenté en su día, este cambio suponía una ruptura importante y consideré que había que darle una oportunidad y conocerlo un poco mejor. Así que dicho y hecho, lo instalé en un ordenador de sobremesa para pruebas, con una instalación por defecto desde un DVD con Fedora 15.
Una vez hecha la instalación, me encontré algo totalmente nuevo para mí. La verdad es que me sorprendió. Y recordé lo que en su día se comentó acerca de Gnome 3. Supuestamente, los desarrolladores de Gnome habían estado dándole vueltas a lo que había de ser "el escritorio del siglo XXI". Entre las conclusiones a las que llegaron, había cuestiones como:
Dicho y hecho. Con esas principales premisas han desarrollado Gnome 3. Tengo que decir que, después de tres días de pruebas, añadiendo algunas extensiones de las que vienen con Fedora, y usando un par de atajos de teclado que me parecen fundamentales... el entorno Gnome 3 me ha conquistado totalmente. Visualmente ha mejorado mucho respecto a su predecesor, y consiguen un equilibrio importante aportando al mismo tiempo minimalismo y elegancia. Nos hemos despedido de muchos elementos superfluos, como iconos permanentes en el escritorio, botones en las ventanas (sólo queda el de cerrar). El panel sigue arriba, es mínimo y claro (se pueden añadir algunos complementos con las extensiones), y para muchos recuerda al aspecto visual de un smartphone (con lo que consiguen también su objetivo de pensar en esos nuevos dispositivos que van ganándose su espacio en el mundo de la informática).
Personalmente, se lo recomiendo ya a todo usuario que no se sienta atado a la estructura tradicional del entorno gráfico que conocemos. Es verdaderamente simple en su estructura, y a la gente a la que se lo he instalado, sólo he necesitado dedicarle 5 o 10 minutos para explicar ese nuevo concepto de entorno visual. Conjuga perfectamente, como ya digo, minimalismo y elegancia, y tiene una proyección increíble, gracias a la capacidad de incorporar extensiones.
Recomiendo echar un vistazo en este extenso manual sobre Gnome:
http://library.gnome.org/
Y, por supuesto, también la web que específicamente sobre esta nueva versión 3 han hecho desde el proyecto Gnome:
http://www.gnome3.org/
Es cierto que el cambio puede resultar demasiado brusco para muchos. También creo que se le ha criticado demasiado duramente y en muchos casos sin suficiente conocimiento de causa. Pero finalmente cambios tienen que llegar, y se ha hecho. Decisión audaz pero acertada en mi opinión. Y sin olvidar las inmensas posibilidades de crecer que este nuevo entorno ofrece. Gnome 2 dejaba fríos e indiferentes a muchos usuarios de otros sistemas. Gnome 3 en cambio, difícilmente dejará indiferente a nadie.
Una vez hecha la instalación, me encontré algo totalmente nuevo para mí. La verdad es que me sorprendió. Y recordé lo que en su día se comentó acerca de Gnome 3. Supuestamente, los desarrolladores de Gnome habían estado dándole vueltas a lo que había de ser "el escritorio del siglo XXI". Entre las conclusiones a las que llegaron, había cuestiones como:
- Hay en general demasiados elementos (iconos, paneles, etc) en un entorno de escritorio convencional. Muchos de ellos sobran, distraen, y quitan espacio de pantalla.
- Había que conseguir un escritorio, por consiguiente, ligero y simple, pero a la vez elegante y visualmente atractivo.
- La informática moderna ya no sólo se desarrolla en ordenadores de escritorio y portátiles convencionales, sino que otros dispositivos como las tablets o los miniportátiles van ganando terreno. Ese nuevo entorno de escritorio ha de pensar también en ellos.
Dicho y hecho. Con esas principales premisas han desarrollado Gnome 3. Tengo que decir que, después de tres días de pruebas, añadiendo algunas extensiones de las que vienen con Fedora, y usando un par de atajos de teclado que me parecen fundamentales... el entorno Gnome 3 me ha conquistado totalmente. Visualmente ha mejorado mucho respecto a su predecesor, y consiguen un equilibrio importante aportando al mismo tiempo minimalismo y elegancia. Nos hemos despedido de muchos elementos superfluos, como iconos permanentes en el escritorio, botones en las ventanas (sólo queda el de cerrar). El panel sigue arriba, es mínimo y claro (se pueden añadir algunos complementos con las extensiones), y para muchos recuerda al aspecto visual de un smartphone (con lo que consiguen también su objetivo de pensar en esos nuevos dispositivos que van ganándose su espacio en el mundo de la informática).
Personalmente, se lo recomiendo ya a todo usuario que no se sienta atado a la estructura tradicional del entorno gráfico que conocemos. Es verdaderamente simple en su estructura, y a la gente a la que se lo he instalado, sólo he necesitado dedicarle 5 o 10 minutos para explicar ese nuevo concepto de entorno visual. Conjuga perfectamente, como ya digo, minimalismo y elegancia, y tiene una proyección increíble, gracias a la capacidad de incorporar extensiones.
Recomiendo echar un vistazo en este extenso manual sobre Gnome:
http://library.gnome.org/
Y, por supuesto, también la web que específicamente sobre esta nueva versión 3 han hecho desde el proyecto Gnome:
http://www.gnome3.org/
Es cierto que el cambio puede resultar demasiado brusco para muchos. También creo que se le ha criticado demasiado duramente y en muchos casos sin suficiente conocimiento de causa. Pero finalmente cambios tienen que llegar, y se ha hecho. Decisión audaz pero acertada en mi opinión. Y sin olvidar las inmensas posibilidades de crecer que este nuevo entorno ofrece. Gnome 2 dejaba fríos e indiferentes a muchos usuarios de otros sistemas. Gnome 3 en cambio, difícilmente dejará indiferente a nadie.
martes, 1 de febrero de 2011
A vueltas con los escritorios...
No descubrimos nada si decimos que el aspecto gráfico de un sistema GNU/Linux es, en ocasiones, una barrera que intimida al recién llegado. No ya porque sea de una especial complejidad, sino más bien por la infinidad de opciones diferentes con las que nos encontramos. Hay que recordar que, a diferencia de los sistemas de Microsoft, el escritorio (entorno gráfico) no es parte "nuclear" del sistema, sino que es un "complemento" añadido. Claro, cuando hablamos de aplicaciones complementarias, en GNU/Linux hablamos inevitablemente de diversidad, de múltiples opciones posibles. Y claro, el recién llegado no está habituado a tener que pensar en esta disyuntiva.
Es cierto que hasta ahora las diferentes distribuciones de que disponemos, hacen sus apuestas particulares por un tipo de entorno u otro; de forma que siempre tenemos ya un entorno gráfico por defecto. Y los posicionamientos han sido, hasta ahora, bastante claros: las distribuciones punteras y más populares han estado apostando más por el entorno Gnome (Ubuntu, Linux Mint, Debian, Fedora...). Sólo openSUSE y Mandriva, de este ranking de distribuciones, parecen volcarse con el escritorio KDE.
Hasta ahora, hablando de los dos entornos gráficos principales, KDE y Gnome, solíamos decir: "KDE: más vistoso, más recargado, más complejo, más pesado"; y "Gnome: más austero, simple (demasiado para muchos) y funcional". En cierto modo sigue siendo así. Pero... vientos de cambio vienen.
De momento, Gnome entra en abril de 2011 en sus versiones Gnome 3.x. Cuando en KDE se dio el gran salto de las versiones 3.5.x a las 4.x... el cambio fue brutal, era como tener un escritorio nuevo. Y, que me perdonen los incondicionales de KDE, pero, a mi entender, no hubo un KDE realmente usable hasta las versiones 4.3.x. Muchos usuarios migraron y cambiaron de escritorio en todo este tiempo. Se dice que en Gnome el cambio no va a ser igual, que ellos hacen las cosas "más suavemente"... pero aún así, el cambio no es trivial. Basta con echar un vistazo en Google a los miles de pantallazos y vídeos que hay sobre "Gnome 3" o "Gnome-shell" (uno de sus componentes estrella). Un salto tan importante nunca es buena noticia para quien quiere un sistema sólido, fiable y estable; aunque sí puede serlo para quien quiere lo último de lo último.
Por si esto fuera poco, Ubuntu 11.04 saldrá publicado con el escritorio Unity; un entorno de escritorio concebido para netbooks y que de hecho a mí me recuerda más a un smartphone que a otra cosa.
A los que en cursos de introducción a Linux y el Software Libre nos ha gustado mostrar algo que al recién llegado le sirva un tiempo, se nos ha cerrado esa puerta. ¿Enseñamos ahora un entorno gráfico que poco menos que desaparecerá en abril? ¿Mostramos el Unity, por el que de momento no creo que apuesten muchos más, aparte de Ubuntu? Desde luego, siempre está la opción de Debian, que en pocos días publicará su versión 6.0, con una vida útil de al menos dos años, que sí traerá por defecto Gnome 2.30. Pero sí es cierto que configurar al gusto una Debian sigue siendo complicado para el recien llegado.
Ahí es donde el universo GNU/Linux, en su gran diversidad, nos ofrece también otra salida: KDE. Este escritorio ya superó su etapa de dura y total transición, y hoy día es un escritorio que, además de muy vistoso pues posee una mejor y más nítida definición gráfica gracias a las librerías QT con las que está construido, puede ofrecernos todas las funcionalidades que esperamos de un escritorio. Siempre se ha dicho que su consumo en recursos del ordenador es más elevado; pero podemos suavizar esto si optamos por Debian con KDE o simplemente por una PCLinuxOS, que acostumbra a mostrarnos un KDE bastante minimalista.
De modo que, el que les escribe, vuelve a KDE, en mi caso con Debian 6.0. Haré una reinstalación en cuanto salga oficialmente publicada Debian Squeeze 6.0. Próximamente, si les parece, escribiré un tutorial con lo que entiendo que hay que "añadir" a una instalación por defecto de Debian 6.0 KDE para unos resultados totalmente funcionales de cara al usuario común.
Lo más importante es que, en GNU/Linux, siempre tenemos alternativas.
Es cierto que hasta ahora las diferentes distribuciones de que disponemos, hacen sus apuestas particulares por un tipo de entorno u otro; de forma que siempre tenemos ya un entorno gráfico por defecto. Y los posicionamientos han sido, hasta ahora, bastante claros: las distribuciones punteras y más populares han estado apostando más por el entorno Gnome (Ubuntu, Linux Mint, Debian, Fedora...). Sólo openSUSE y Mandriva, de este ranking de distribuciones, parecen volcarse con el escritorio KDE.
Hasta ahora, hablando de los dos entornos gráficos principales, KDE y Gnome, solíamos decir: "KDE: más vistoso, más recargado, más complejo, más pesado"; y "Gnome: más austero, simple (demasiado para muchos) y funcional". En cierto modo sigue siendo así. Pero... vientos de cambio vienen.
De momento, Gnome entra en abril de 2011 en sus versiones Gnome 3.x. Cuando en KDE se dio el gran salto de las versiones 3.5.x a las 4.x... el cambio fue brutal, era como tener un escritorio nuevo. Y, que me perdonen los incondicionales de KDE, pero, a mi entender, no hubo un KDE realmente usable hasta las versiones 4.3.x. Muchos usuarios migraron y cambiaron de escritorio en todo este tiempo. Se dice que en Gnome el cambio no va a ser igual, que ellos hacen las cosas "más suavemente"... pero aún así, el cambio no es trivial. Basta con echar un vistazo en Google a los miles de pantallazos y vídeos que hay sobre "Gnome 3" o "Gnome-shell" (uno de sus componentes estrella). Un salto tan importante nunca es buena noticia para quien quiere un sistema sólido, fiable y estable; aunque sí puede serlo para quien quiere lo último de lo último.
Por si esto fuera poco, Ubuntu 11.04 saldrá publicado con el escritorio Unity; un entorno de escritorio concebido para netbooks y que de hecho a mí me recuerda más a un smartphone que a otra cosa.
A los que en cursos de introducción a Linux y el Software Libre nos ha gustado mostrar algo que al recién llegado le sirva un tiempo, se nos ha cerrado esa puerta. ¿Enseñamos ahora un entorno gráfico que poco menos que desaparecerá en abril? ¿Mostramos el Unity, por el que de momento no creo que apuesten muchos más, aparte de Ubuntu? Desde luego, siempre está la opción de Debian, que en pocos días publicará su versión 6.0, con una vida útil de al menos dos años, que sí traerá por defecto Gnome 2.30. Pero sí es cierto que configurar al gusto una Debian sigue siendo complicado para el recien llegado.
Ahí es donde el universo GNU/Linux, en su gran diversidad, nos ofrece también otra salida: KDE. Este escritorio ya superó su etapa de dura y total transición, y hoy día es un escritorio que, además de muy vistoso pues posee una mejor y más nítida definición gráfica gracias a las librerías QT con las que está construido, puede ofrecernos todas las funcionalidades que esperamos de un escritorio. Siempre se ha dicho que su consumo en recursos del ordenador es más elevado; pero podemos suavizar esto si optamos por Debian con KDE o simplemente por una PCLinuxOS, que acostumbra a mostrarnos un KDE bastante minimalista.
De modo que, el que les escribe, vuelve a KDE, en mi caso con Debian 6.0. Haré una reinstalación en cuanto salga oficialmente publicada Debian Squeeze 6.0. Próximamente, si les parece, escribiré un tutorial con lo que entiendo que hay que "añadir" a una instalación por defecto de Debian 6.0 KDE para unos resultados totalmente funcionales de cara al usuario común.
Lo más importante es que, en GNU/Linux, siempre tenemos alternativas.
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